| Alemania 1974 |
| La décima copa del mundo en Alemania fue marcada por la llegada de la televisión color, que generó una revolución cultural y el acceso definitivo de los rayos catódicos al podio de los medios de comunicación masiva. Otra novedad, más específica de la copa, fue el cambio en las reglas del torneo: el sistema de grupo en el primera ronda seguido por el sistema de eliminación en la segunda, fue cambiado por un sistema de grupo en ambas rondas. Otro cambio significó el reemplazo de la Copa Jules Rimet (ganada tres veces por Brasil) por una sólida estatuilla de oro llamada "FIFA World Cup". A su vez, durante 1974 la FIFA apuntó a buscar un nuevo presidente. Por primera vez sería un hombre no perteneciente al Viejo Continente, y el nombre del nuevo dirigente, hoy conocido por todos, sería nada más y nada menos que el brasileño Joao Havelange. Su función fue reemplazar al Inglés Sir Stanley Rous, quien había estado en ese puesto desde 1961. Durante la primera ronda, Alemania del Este superó por 1-0 a su enemigo político Alemania Occidental, y si bien ambos clasificaron para la siguiente instancia, los occidentales quedaron sacudidos por el resultado y le pidieron a Franz Beckenbauer que hablara con el técnico Helmut Schön para que hiciera algunos cambios en el equipo y en sus tácticas que mucho ayudaron en la mejora del equipo que se convertiría en pocos días en el campeón. Los primeros equipos que clasificaron para la segunda ronda fueron Alemania Oriental, Haiti, Australia y Zaire; en cambio Hungría, España, Francia e Inglaterra quedaron en el camino. Después de la mejora de Alemania Occidental, que la volvió a ubicar en el lugar de favorito, y del despliegue de efectividad, velocidad y lujos por parte de la "naranja mecánica" de Cruiff, ya nadie dudaba quienes se iban a enfrentar en la final. El partido definitorio comenzó en forma dramática, cuando Cruyff fue derribado en el área alemana y Holanda se hizo acreedora de un penal a favor al minuto de juego, antes de que algún alemán pudiera tocar la pelota. Pero los de Beckenbauer lucharon y lucharon, hasta conseguir el empate de penal en los pies de Breitner, y luego –ya más confiados- lograron su segundo gol, el de la victoria, a través de Muller, que le dio la segunda copa del mundo a Alemania (la primera había sido justo 20 años atrás). |
miércoles, 16 de junio de 2010
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